Chocolate, hormonas y pseudo-chocolate.
Por: Juan Carlos Villeda
“El chocolate es divino, una bebida celestial, el sudor de
las estrellas, la semilla vital, néctar divino, la bebida de los dioses, la
panacea y la medicina universal.” Geronimo Piperni (1796)
Llamado anfetamina natural, afrodisiaco, prozac vegetal y
bebida de los dioses, pero ¿qué cosa es el chocolate?
El chocolate puro (cacao) es extraído de las semillas del
árbol del cacao (Theobroma
cacao) (pero no, no es considerado ensalada), que crece en
regiones tropicales del mundo, sus semillas, del tamaño de almendras son fermentadas
y despúes secadas, posteriormente se tuestan y es cuando se separan los
sólidos, el cacao y la manteca de cacao. De acuerdo a la mitología maya el dios
Kukulcán les dio a los hombres en las manos las semillas del cacao después de
la creación de la humanidad, tenían una festividad anual para celebrar al dios
del cacao “Ek Chuah”, que incluía ofrendas, regalos y sacrificios de animales. En
otras culturas prehispánicas el cacao era utilizado como moneda para pagar
tributo al “tlatoani”. Estudios arqueológicos recientes revelan que su consumo
data de hace 5500 años, cuando su consumo de dio en Ecuador y su origen es
sudamericano.
El cacao es una de las fuentes más concentradas de
antioxidantes como los polifenoles, entre ellos los flavonoides, que son
sustancias químicas naturales que se encuentran en las frutas, vegetales, té
verde y el vino tinto, y nos protegen el daño oxidativo, son anticancerígenos,
antimicrobianos e inmunoestimulantes, tienen
una función cardio-protectora, reducen el riesgo de infarto al miocardio y
accidente cerebro-vascular, reducen la presión sanguínea sistólica y
diastólica, además de todo y por si fuera poco nos mantiene jóvenes, pero
adiciones de la industria como azúcar y grasa de la leche pueden inhibir la
absorción de los flavonoides.
El cacao tiene grasas, si, tres ácidos grasos: ácido
palmitotélico, ácido esteárico y ácido oléico, pero el consumo de estos ácidos
grasos no tiene efectos aterogénicos; depósito de lípidos en las paredes de las
arterias, por el contrario, disminuyen el colesterol malo (LDL) y aumentan el
colesterol bueno (HDL).
El chocolate y las hormonas
“El chocolate tiene teobromina, sustancia que incrementa los
efectos de la dopamina y adrenalina, por eso hace adicción.” (Eduardo Calixto,
neurofisiólogo). El chocolate estimula algunas, pero no todas, de las mismas
regiones del cerebro que son activadas por drogas como la cocaína y produce
sensaciones de placer debido a una liberación de endorfinas, hormonas que
también liberamos cuando hacemos
ejercicio, tenemos sexo o nos enamoramos. Según hipótesis de los médicos Donald
F. Klein y Michael Lebowitz del Instituto Psiquiatrico de Nueva York, el centro
de placer del cerebro produce una sustancia llamada feniletilamina cuando
estamos enamorados, sustancia que junto con otras nos hace sentir que estamos
flotando, y básicamente nos vuelve un poco locos, las mariposas en el estómago
y todas esas cosas que nos hacen perder nuestras facultades mentales
temporalmente. Además de esto se producen hormonas como la setoronina,
oxitocina y en menor medida anandamida (sustancia que estimula el apetito
sexual), así como estimulantes como la cafeína que en parte es responsable de
la adicción al chocolate. Pero eso no es todo, además del torrente de hormonas
liberadas, el cacao ayuda a reducir los niveles de hormonas del estrés como el
cortisol y las catecolaminas, con lo que ayuda también a reducir los niveles de
ansiedad y la depresión.
Chocolate y pseudo-chocolate
Cuando les hablo de chocolate no estoy hablando de Snickers
o de Kisses de Hersheys, los cuales les llamo “pseudo-chocolates”, debido a su
mínimo contenido de cacao, siendo su composición mayormente en: azúcar, manteca
de cacao, licor de cacao, leche en polvo, lactosa, lecitina de soya,
saborizantes artificiales, jarabe de maíz de alta fructosa, grasa de leche,
aceite de soya parcialmente hidrogenado, sal, conservadores, etc. Lo que hace
que el contenido de cacao sea mínimo y en algunos casos inexistente, son
irrestiblemente ricos, pero los voy a meter en la categoría de “comida chatarra”,
ya que tienen un aporte muy alto de calorías y un aporte mínimo de nutrientes,
todos los amamos, pero hago un llamado a la prudencia y a no confundir una
golosina con el chocolate puro, que puede ser igualmente delicioso y tener
todos los beneficios de los que he hablado. No confundamos el cacao con la
cocoa, su proceso de elaboración comienza igual con el grano de cacao;
se seca al sol, se rostiza, fermenta y procesa, con otros aditivos. Se le
agrega leche en polvo, azúcar, manteca de cacao, jarabe de glucosa, soya entre
otros ingredientes.
Lo mejor de todo, se puede incorporar el chocolate (puro de
cacao) a la dieta habitual, tomando en cuenta el aporte calórico y de macronutrientes,
principalmente lípidos, incluso en dietas hipocalóricas (pérdida de peso) o
hipercalóricas (aumento de peso), en el caso deportistas o de personas
sedentarias, incluso en el caso de diabéticos, no es mágia, es ciencia al
servicio de la salud y del cuerpo, así es como funciona el sistema YoSoyFit.
Fuentes:
"All about chocolate" by Ryan Andrews http://www.precisionnutrition.com/all-about-chocolate
Malick, J. B., & Bell, R. M. (1982). Endorphins: chemistry, physiology, pharmacology, and clinical relevance. New York.
http://www.portalantioxidantes.com/cardioproteccion-y-polifenoles-del-cacao-el-alimento-de-los-dioses/
http://www.cyd.conacyt.gob.mx/233/Articulos/Elchocolate/Elchocolate4.html
Buenaventura, A., M. Gutiérrez. “Chocolate, polifenoles y protección a la salud”. Acta Farm. Bonaerense. 21, (2002): 149-52.
Keen, C. L. “Chocolate: Food as Medicine/Medicine as Food”. J. Am. Col. Nutr., 20, (2001): 436–439.
http://www.livestrong.com/es/adrenalina-cortisol-sobre_11667/
http://www.hormone.org/hormones-and-health/infographics
