viernes, 2 de septiembre de 2016

Estrategias nutricionales que podrían ayudar a limitar la inmunodepresión asociada al ejercicio




Sesiones prolongadas y regímenes intensos de entrenamiento están asociados con la depresión de las funciones del sistema inmune lo que puede provocar un aumento del riesgo de contraer infecciones oportunistas como la influenza o la gripe común, atletas en entrenamientos intensos o que recientemente han competido en eventos de resistencia, parecen aumentar el riesgo de desarrollar síntomas de enfermedades respiratorias, síntomas similares pueden desarrollarse por alergias o inflamación causada por inhalar aire frío o contaminado, en atletas de élite puede ocasionar la interrupción de su entrenamiento o un desempeño sub-optimo en competencia.

El ejercicio intenso prolongado deprime transitoriamente las funciones de los leucocitos, lo que crea una “ventana abierta” para infecciones por virus o bacterias, otros factores como: la competencia, el estrés psicológico, la falta de sueño, la exposición a ambientes extremos y la malnutrición afectan la inmunidad.

Existen otros factores de exposición a agentes infecciosos, físicos y psicológicos como:

Mayor ventilación pulmonar = mayor exposición a virus y bacterias transmisibles por vías aéreas.
Aumento de la permeabilidad intestinal = podría permitir la entrada de endotoxinas a la circulación.

Abrasión dérmica en deportes de contacto = riesgo de infecciones transdérmicas.

La proximidad a multitudes en competencias que podría aumentar la probabilidad de contagio de enfermedades.

Recomendaciones nutricionales que podrían ayudar a limitar la inmunodepresión asociada al ejercicio:

Cubrir las necesidades energéticas a través de una dieta adecuada, vigilando particularmente la ingestión adecuada de proteína, ya que este nutrimento forma las inmunoglobulinas, citosinas y proteínas del complemento.

Cuidar el consumo adecuado de micronutrimentos como el hierro, cobre, manganeso, magnesio, selenio, zinc, Vitaminas A, C, D, E, B6, B12 y ácido fólico.

En general, un suplemento de vitaminas y minerales de amplia gama son recomendables durante periodos de restricción de alimentos o para deportistas que viajan y las opciones de alimentos en cuanto a variedad y calidad están limitadas.

Proteína después del entrenamiento

La ingestión regular de proteína a través del día y la ingestión de proteína después de las sesiones de entrenamiento y antes de dormir, se ha reconocido como una estrategia efectiva para disminuir el daño muscular y la adaptación al entrenamiento, particularmente en los entrenamientos de fuerza orientados a la hipertrofia.
La ingestión adecuada de proteína es requerida para mantener una función inmune normal, y hay evidencia de que la ingestión de proteína después de entrenamientos prolongados puede atenuar algunos aspectos de la depresión inmunológica después del  ejercicio y reduce la incidencia de enfermedades respiratorias en atletas.

Bebidas de carbohidratos

La ingestión de carbohidratos durante el ejercicio limita el estrés metabólico ayudando a mantener la concentración de glucosa en sangre.
La ingestión de 30-60grs/hr de  carbohidratos durante entrenamientos largos, reduce los niveles circulantes de hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina, y de citosinas inflamatorias como las interleucinas 6 y 10 además de que retrasa los síntomas de la fatiga.
Cuando las sesiones de entrenamiento se realizan en ayuno o en un estado de poco glucógeno sin carbohidratos durante el entrenamiento es más probable la inmunosupresión, principalmente si no es el primer entrenamiento del día, no es recomendable realizarlo muchos días por semana.
La hidratación durante el ejercicio mantiene el flujo de saliva, la cual contiene inmunoglobulinas 
antimicrobianas incluida la IgA, lactoferrina y defensinas.

Vitaminas antioxidantes

La ingestión de vitamina C no está justificada en población normal, al no reducir la incidencia de resfriados, pero individuos que se encuentran en entrenamiento vigoroso y repetitivo podrían verse beneficiados con dosis de más de 200mg de vitamina C como prevención, hay evidencia de que dosis relativamente altas de antioxidantes pueden reducir los niveles de cortisol e citosinas anti-inflamatorias durante entrenamientos prolongados.

Vitamina D3

El descubrimiento de receptores de vitamina D en células del sistema inmunológico como los linfocitos B y T, neutrófilos y células presentadoras de antígenos, han apuntado a la idea de que la vitamina D puede tener un rol vital en la regulación inmune, al mejorar la actividad citolítica de las Natural Killers y aumentar la expresión de CD14.
Estudios han mostrado que atletas deficientes en vitamina D son más propensos a fracturas óseas, a tener una función muscular afectada y una función inmune disminuida.
Suplementación de 4,000UI de vitamina D3 puede reducir la incidencia de enfermedades respiratorias.
Estudios en población general han demostrado que la suplementación de D3 reduce la incidencia de resfriados y el uso de antibióticos, por lo que la suplementación en atletas propensos a enfermarse podría ser benéfica.

Calostro bovino

Algunos estudios muestran que la suplementación durante algunas semanas con calostro bovino eleva los niveles circulatorios de anticuerpos y mejora la recuperación de la  función de los neutrófilos después de ejercicio extenuante, reduce la permeabilidad intestinal relacionada al ejercicio prolongado, y reduce el riesgo de parecer golpe de calor.
Reducción de incidencia de enfermedades respiratorias y duración de las mismas en deportistas.
Recomendación: 10-20grs por día

Probióticos

Los probióticos son microorganismos vivos que administrados oralmente durante algunas semanas pueden aumentar la cantidad de bacterias benéficas en el organismo, esto ha sido relacionado con un amplio rango de beneficios para la salud del intestino, así como para la función inmune, lo que reduce la incidencia de enfermedades respiratorias y gastrointestinales.

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2. Gleeson M, Williams, C. Intense exercise training and immune function. In: van
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3. Svendsen IS. Factors influencing infection risk in endurance athletes. PhD
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