Estrategias nutricionales que podrían ayudar a limitar la inmunodepresión asociada al ejercicio
Sesiones prolongadas y regímenes intensos de entrenamiento
están asociados con la depresión de las funciones del sistema inmune lo que
puede provocar un aumento del riesgo de contraer infecciones oportunistas como
la influenza o la gripe común, atletas en entrenamientos intensos o que
recientemente han competido en eventos de resistencia, parecen aumentar el
riesgo de desarrollar síntomas de enfermedades respiratorias, síntomas
similares pueden desarrollarse por alergias o inflamación causada por inhalar
aire frío o contaminado, en atletas de élite puede ocasionar la interrupción de
su entrenamiento o un desempeño sub-optimo en competencia.
El ejercicio intenso prolongado deprime transitoriamente las
funciones de los leucocitos, lo que crea una “ventana abierta” para infecciones
por virus o bacterias, otros factores como: la competencia, el estrés
psicológico, la falta de sueño, la exposición a ambientes extremos y la
malnutrición afectan la inmunidad.
Existen otros factores de exposición a agentes infecciosos,
físicos y psicológicos como:
Mayor ventilación pulmonar = mayor exposición a
virus y bacterias transmisibles por vías aéreas.
Aumento de la permeabilidad intestinal = podría permitir la
entrada de endotoxinas a la circulación.
Abrasión dérmica en deportes de contacto = riesgo de
infecciones transdérmicas.
La proximidad a multitudes en competencias que podría
aumentar la probabilidad de contagio de enfermedades.
Recomendaciones nutricionales que podrían ayudar a limitar
la inmunodepresión asociada al ejercicio:
Cubrir las necesidades energéticas a través de una dieta
adecuada, vigilando particularmente la ingestión adecuada de proteína, ya que
este nutrimento forma las inmunoglobulinas, citosinas y proteínas del
complemento.
Cuidar el consumo adecuado de micronutrimentos como el hierro,
cobre, manganeso, magnesio, selenio, zinc, Vitaminas A, C, D, E, B6, B12 y
ácido fólico.
En general, un suplemento de vitaminas y minerales de amplia
gama son recomendables durante periodos de restricción de alimentos o para
deportistas que viajan y las opciones de alimentos en cuanto a variedad y
calidad están limitadas.
Proteína después del entrenamiento
La ingestión regular de proteína a través del día y la
ingestión de proteína después de las sesiones de entrenamiento y antes de dormir,
se ha reconocido como una estrategia efectiva para disminuir el daño muscular y
la adaptación al entrenamiento, particularmente en los entrenamientos de fuerza
orientados a la hipertrofia.
La ingestión adecuada de proteína es requerida para mantener
una función inmune normal, y hay evidencia de que la ingestión de proteína
después de entrenamientos prolongados puede atenuar algunos aspectos de la
depresión inmunológica después del
ejercicio y reduce la incidencia de enfermedades respiratorias en
atletas.
Bebidas de carbohidratos
La ingestión de carbohidratos durante el ejercicio limita el
estrés metabólico ayudando a mantener la concentración de glucosa en sangre.
La ingestión de 30-60grs/hr de carbohidratos durante entrenamientos largos,
reduce los niveles circulantes de hormonas del estrés como el cortisol y la
adrenalina, y de citosinas inflamatorias como las interleucinas 6 y 10 además
de que retrasa los síntomas de la fatiga.
Cuando las sesiones de entrenamiento se realizan en ayuno o
en un estado de poco glucógeno sin carbohidratos durante el entrenamiento es
más probable la inmunosupresión, principalmente si no es el primer
entrenamiento del día, no es recomendable realizarlo muchos días por semana.
La hidratación durante el ejercicio mantiene el flujo de
saliva, la cual contiene inmunoglobulinas
antimicrobianas incluida la IgA,
lactoferrina y defensinas.
Vitaminas antioxidantes
La ingestión de vitamina C no está justificada en población
normal, al no reducir la incidencia de resfriados, pero individuos que se
encuentran en entrenamiento vigoroso y repetitivo podrían verse beneficiados
con dosis de más de 200mg de vitamina C como prevención, hay evidencia de que
dosis relativamente altas de antioxidantes pueden reducir los niveles de
cortisol e citosinas anti-inflamatorias durante entrenamientos prolongados.
Vitamina D3
El descubrimiento de receptores de vitamina D en células del
sistema inmunológico como los linfocitos B y T, neutrófilos y células
presentadoras de antígenos, han apuntado a la idea de que la vitamina D puede
tener un rol vital en la regulación inmune, al mejorar la actividad citolítica
de las Natural Killers y aumentar la expresión de CD14.
Estudios han mostrado que atletas deficientes en vitamina D
son más propensos a fracturas óseas, a tener una función muscular afectada y
una función inmune disminuida.
Suplementación de 4,000UI de vitamina D3 puede reducir la
incidencia de enfermedades respiratorias.
Estudios en población general han demostrado que la
suplementación de D3 reduce la incidencia de resfriados y el uso de
antibióticos, por lo que la suplementación en atletas propensos a enfermarse
podría ser benéfica.
Calostro bovino
Algunos estudios muestran que la suplementación durante
algunas semanas con calostro bovino eleva los niveles circulatorios de
anticuerpos y mejora la recuperación de la
función de los neutrófilos después de ejercicio extenuante, reduce la
permeabilidad intestinal relacionada al ejercicio prolongado, y reduce el
riesgo de parecer golpe de calor.
Reducción de incidencia de enfermedades respiratorias y
duración de las mismas en deportistas.
Recomendación: 10-20grs por día
Probióticos
Los probióticos son microorganismos vivos que administrados
oralmente durante algunas semanas pueden aumentar la cantidad de bacterias
benéficas en el organismo, esto ha sido relacionado con un amplio rango de
beneficios para la salud del intestino, así como para la función inmune, lo que
reduce la incidencia de enfermedades respiratorias y gastrointestinales.
London, UK, 2013.
2. Gleeson M, Williams, C. Intense exercise training and immune function. In: van
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3. Svendsen IS. Factors influencing infection risk in endurance athletes. PhD
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